09 Abril al 22 de Mayo

ANGST, BÜCKANTWORT Y CARTAS

Eduardo Arenillas, la estetica perdida.

El Museo Siglo XXI quiere reconocer el trabajo pictórico de Eduardo Arenillas. Esta exposición refresca la memoria de que los artistas de una generación, estaban impregnados de afectación por otro orden de cosas. Artistas que debatían, estudiaban y profundizaban sobre los lenguajes del arte contemporaneo y sus derivas como parte esencial de su trabajo diario. Una generación que necesitamos revisar y poner en el orden del gesto, de la logica y del aprendizaje.

La obra de Eduardo Arenillas, se presenta como una revelación, una incógnita desvelada que nos traslada a la reflexión de otro tiempo en que el pintor buscaba que su obra plasmara su realidad, su visión del mundo y al mismo tiempo dialogara con el lenguaje contemporáneo que se estaba desarrollando. Esta exposición es un paneo por el recorrido vital de un creador, que fue silenciado en beneficio del activismo artístico y del trabajo asociativo colectivo.

Pero la obra de los artistas, resurge a pesar de ellos mismos y toma presencia para aventurarnos en la premisa de que cualquier tiempo pasado o presente no esta exento de sorpresas y descubrimientos. Gran parte de la obra expuesta, no se ha visto nunca, pese a su calidad innegable, su frescura y atrevimiento en series como Figuras que hablan de un artista avanzado a su tiempo y con una estética y lenguaje que pudiera ser reconocible como actual, pese a ser firmado en el 1968, en pleno franquismo.

La inquietud de carácter humanista de Eduardo Arenillas, nos revela la necesidad de interpelar a las derivas de su tiempo. Obras que reflexionan sobre el arco político de la transición y presentan un sesgo de amargura por la ausencia de logros y beneficios sociales obtenidos. Más libertad, pero no tan buena!…..faltó ambición a la sociedad construida……. cartas y cartas y más cartas, Eduardo ha generado un libro, ininteligible, pero estético y de corte emocional profundo. Su serie cartas, lubrica la imaginación del discurso, la incógnita del mensaje y al tiempo la impronta de una estética que rebasa el occidente de nuestra cultura, sobrevuela el sahel y aterriza en oriente. Una grafía que compite con lenguajes de las nuevas generaciones de caligrafías artísticas, pero que en su caso, tanto por generación como por intencionalidad, rebasa el discurso actual para abrirnos paso a la imaginación.

Arenillas esta cargado de ocres, de blancos, muletillas de grises y una contundencia del negro presente. Su trazo es joven, brillante y libre y su obra nos invita a seguirle, a preguntarle, a explorar. Necesitamos descubrir al hombre detrás de la obra, al artista detrás del trazo y al ser humano más allá de los títulos nombrados de sus obras.

f.Brives