GALERÍA SAN

Artista madrileño multidisciplinar, concibe la pluralidad y el eclepticismo como un signo distintivo de esta época, y propugna la liberación multidimensional de la creación artística y de la acción cultural a partir de la extensión del espíritu y del criterio artístico a otras actividades hasta ahora consideradas en el límite o fuera de éste ámbito.

Trabaja simultáneamente an varios estilos (con us correspondientes firmas) y varios géneros (pintura, obra gráfica, escultura videocreación, música literatura, ensayo, muralismo, etc…) a veces conscientemente entremezclados cuando el argumento lo requiere.

Concibe el arte como una aventura y un ejercicio consustancial a la civilización humana, íntimamente ligado al desarrollo del lenguaje y dominio de los recursos y habilidades históricas de las culturas.

A partir del cubismo y del surrealismo, el arte explota en multiples direcciones, todas válidas y liberadas ya de las ancestrales funciones votiva, descriptiva, propagandística, mimética o decorativa que tuvieron tradicionalmente.

Considera que además de servir de revulsivo contra la rutina, vicios y anquilosamientos de la sociedad, incluso en el aspecto estético, en la exploración de la fantasía, de la sorpresa y de la contemplación relajada.

Busca en su ejercicio, extendido felizmente a un cada vez mayor segmento de población, un complemento y acicate del conocimiento y del pensamiento, una destilación cuyo resultado sirva de catarsis y reflexión, y no solamente de adorno, aunque nunca haya que descartar ni minusvalorar la búsqueda de la belleza y de la armonía. Estos dos serían unos elementos valiosos siempre que no se constituyan en el argumento exclusivo de la obra.

Cree que el ejercicio artístico y su contemplación dotan a la sociedad de recursos y elementos de depuración y puesta en valor de la vida como máximo objetivo social,sin olvidar los sentidos autocrático y humorístico.

De ese modo, el artista debe contribuir a la valoración y salvaguarda cualitativa de la vida en el planeta, sabiéndose del mero recurso decorativo para ejercitar la intervención ideológica, estética y conceptual en los procesos sociales y en las mentalidades y hábitats arquitectónicos, urbanizados o el propio medio natural del planeta.

Piensa que ha de ser también un instrumento para elevar la autoestima humana, abriendo debates y controversias, a modo de paradojas (como hizo el surrealismo) sobre la propia existencia cualitativa.

De este modo la creación artística se ha constituido por sí misma en un proceso abierto al mundo y a las innovaciones técnicas, en un escenario cada vez más global donde la información va más rápida que la digestión de los propios procesos y acontecimientos, de sus consecuencias y de las evoluciones sociales y culturales de los grupos.